Home  |  Patologías   |  Depresión Infantil

Depresión Infantil

La Depresión, una enfermedad que antes se atribuía sólo a adultos, se da también en niños pequeños, incluso se han visto casos en niños menores de 3 años.

Generalmente los síntomas depresivos se pueden ver en los niños después de un evento traumático o estresante para ellos, o frente a un cambio al cual les es difícil adaptarse. Por ejemplo, separación de los padres, muerte de algún familiar, cambio de casa y/o colegio, entre otros.

Hay que estar atento a los siguientes comportamientos:

  • Desinterés o desmotivación en actividades que antes les gustaban
  • Falta de iniciativa en general
  • No presentan ganas de jugar o bien sus juegos tiene temáticas de pérdida y finales tristes
  • Pesadillas, dificultad para dormir, dormir muy poco o dormir mucho (en comparación a un estado anterior)
  • Regresiones de diversos tipos: pierden el control de esfínteres que ya estaba establecido: se empiezan a hacer pipi en las noches o durante el día, empiezan a hablar como guaguas y a ser más dependientes
  • Aislamiento de sus pares y familiares
  • Se ponen muy irritables y con poca tolerancia a la frustración
  • Se quejan de dolores de cabeza, estómago
  • Falta de concentración y atención , entre otros.

¿Qué hacer si sospecha que su hijo/a puede tener depresión?

  • Acercarse a él, preguntarle qué le pasa y tratar de responder a sus inquietudes y preocupaciones, por ejemplo, en el caso de la separación de los padres, explicarle al niño desde su vocabulario, que esto no es culpa de él, que siempre tendrá a su madre y padre disponibles, etc.
  • Evaluar si como padres, hay alguna situación familiar que los esté estresando a ellos y quizás traspasan esta tensión hacia sus hijos (si un niño ve a sus padres descontrolados probablemente va a pensar que algo malo está pasando)
  • Seguir las rutinas y actividades que se hacían a diario, para que el niño no sienta que ha perdido más cosas
  • Acoger y entregar cariño en mayor cantidad y calidad: darse tiempo para compartir
  • Consultar a un especialista
ANTERIOR

¿Qué valores podemos aprender de los niños

PRÓXIMO

Celos por el nuevo hermano

ESCRITO POR:

DEJE UN COMENTARIO